HISTORIA
HISTORIA DE LA CIUDAD DE QUERÉTARO
El primer ayuntamiento data de 1535, luego de la conquista de estas tierras y duraría más de cien años, tal y como fue concebido: mixto pues tenía regidores peninsulares, que criollos, mestizos e indígenas.
A partir de 1655 con el nombramiento de ciudad, sus integrantes fueron solamente españoles peninsulares. El Alcalde Mayor era en realidad la autoridad N°1, sino que no había alguna otra.
En el México independiente, en 1825, al promulgarse la 1ª Constitución estatal se creó la figura de Prefecto Político, pero seguía arrastrando costumbres coloniales, por ello, es tan importante destacar que al aparecer México en el mapa de los países tuvo la imperiosa necesidad de constituirse como Libre y Soberano.
Así pues, esa misma constitución entraña un parteaguas jurídico, ideológico y político. Está en el punto de referencia que marca la distancia hacia el ayer y el horizonte de lo que serían las instituciones políticas del México independiente; será encauzada hacia el Federalismo.
En el corazón de México, a solo dos horas al norte de la capital del país, se localiza el estado de Querétaro, cofre de tesoros que invita al descubrimiento y al asombro de quienes lo visitan.
Agrícola y Ganadero, Querétaro es un estado con un creciente índice de desarrollo industrial y puerta de entrada hacia al norte, centro y sur del mapa mexicano. Su acelerado desarrollo empresarial contrasta con la belleza sin igual de la cuidad capital. Su centro histórico fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.
La entidad se encuentra dividida en 18 municipios. La Magnifica situación geográfica con que cuenta Querétaro, propició que fuera escenario de acontecimientos históricos que han sido trascendentales para México.
Santiago de Querétaro, Capital del estado, fue fundada en el año de 1531, al crisol de las encarnizadas luchas entre indígenas y españoles y al amparo del Apóstol Santiago, Quien se apareció en las alturas para sellar con su imagen el mestizaje cultural de la que llego a ser la tercera cuidad virreinal de la Nueva España en el siglo XVIII.